Hay otras formas, pero pareciera que este es el mecanismo más utilizado, puesto que si desearan hacerlo como inversionistas tendrían que traer un capital mínimo de 100 mil dólares, según la ley.
Afirma que como la acción está fuera del alcance de la mayoría de los extranjeros intentan otras formas como casarse con nacionales.
Reconoció que sí existen estos matrimonios fraudulentos o por conveniencia y la responsabilidad de la Dirección de Migración es evitar que cumplan su cometido, que es el obtener un estatus legal en Panamá.
Aunque no hay estadísticas sobre la cantidad de estos actos, las nacionalidades más comunes son la dominicana y colombiana, afirma González.
Señala que debe haber un equilibrio para que las personas que honestamente desean casarse puedan hacerlo, y quienes desean abusar del sistema y cometer un fraude para obtener un estatus, se les pueda impedir.
Es franco y dice que la situación no es nada sencilla, por lo que han elevado una consulta a la Procuraduría de la Administración para que determine cuál de las dos sociedades debe ser inscrita en la Junta Directiva del Carnaval. Añadió que se han enviado los fallos de la juez Robinson y de la Magistrada Eva Cal, además de la documentación del Registro Público y de la proclamación de las reinas de las dos sociedades.
"La junta ya debería estar instalada, pero cada sociedad tiene su problema y nosotros en eso no nos podemos meter", enfatizó.
Cuestionado el alcalde si una de las señoritas proclamadas como reina de Calle Arriba tiene alguna afinidad familiar con su persona, respondió "no ninguna, no tenemos nada que ver con ninguna de las dos, definitivamente, no".
El está preocupado. "El carnaval está encima y no queremos que se pierda, tomando en consideración que es una entrada económica para nuestro pueblo".
La tuna de Calle Arriba que proclamó como reina a Abigail, fue avalada por las autoridades durante los dos últimos años para la realización del carnaval.
La Junta de Carnaval de Las Tablas debe estar integrada por las tunas de Calle Arriba y Calle Abajo, así como por el alcalde y el gobernador.
En ella se acuerdan las normas generales y demás regulaciones sobre los fuegos artificiales, carros alegóricos y tonadas durante las celebraciones.
Las reinas tienen todo preparado para una actividad que cuesta aproximadamente más de un millón de balboas por tuna.
Famosos por su esplendor y lujo, el carnaval tableño ha traspasado las fronteras del país y la disputa entre los dos bandos de una misma calle ha acaparado tal atención que hay incluso un foro cibernético de opinión.
Hay un foro cibernético en el que los ciudadanos censuran esta división y expresan su preocupación de que no haya carnavales. Los interesados pueden ingresar a: www.enazuero.com