Los migrantes que cruzan Centroamérica en su camino hacia Estados Unidos pueden caer en manos de las mafias y terminar siendo víctimas de la trata de personas, alertó hoy el Gobierno de Panamá.
La trata y el tráfico de personas, aclaró el ministro de Seguridad Alexis Bethancourt, son dos delitos claramente diferenciados ya que en el primero los migrantes "aceptan voluntariamente" pagar a un coyote, mientras que el segundo es un crimen "muy silencioso, que ocurre de espaldas a la sociedad" y en el que las víctimas son "engañadas" y "forzadas".
Trata de personas en Panamá
En los últimos dos años, se han desmantelado en Panamá 13 organizaciones dedicadas a la trata y se ha conseguido rescatar a 120 víctimas y detener a más de 20 traficantes, según las cifras reveladas este jueves por la Comisión Nacional contra la Trata de Personas.
Dicha comisión, que fue creada en 2011 durante la administración anterior, está compuesta por 11 instituciones públicas y privadas y el próximo domingo 18 de septiembre celebrará una marcha por la Cinta Costera para tratar de sensibilizar a la sociedad sobre este flagelo.
"Las víctimas de la trata en muchas ocasiones son obligadas a consumir drogas para crearles una condición de farmacodependencia que les hace aún más vulnerables a todo tipo de explotación", apuntó el viceministro de Seguridad, Jonattan Del Rosario.
Albergue
La comisión tiene pensado construir además, con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), un albergue para víctimas de trata que tendrá un coste de 3,5 millones de dólares .
Ese albergue en Panamá, formará parte de una red de instalaciones de ese tipo en América Latina que piensa construir en una fecha aún no precisada el organismo de la ONU con el apoyo de los distintos países de la región.
"En los últimos años se han detectado más casos de trata en la región”, afirmó el coordinador de programa de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Panamá, Gonzalo Medina.