Es mundo de vivencias, de sentimientos, de belleza. Todo lo revela, se compenetra y lo proyecta sin reservas en forma suave y bella". Él está muy agradecido al Presidente de la República, Ministerio de Educación, Instituto Nacional de Cultura, Corte Suprema de Justicia, Gonsejo General Hebreo, Instituto Panamá-Israel, Embajada de Panamá en Tel Aviv a cargo de la Licda. Adis Urieta y a todas las demás instituciones y personas que hicieron posible el "reality" escénico Una hora con Miguel Moreno, que fue muy aplaudido y bien comentado en los medios de comunicación israelíes, al punto de que la TV hizo el documental "Miguel Moreno en Israel", que pueden ver en www.youtube.com Después de ese viaje, este embajador cultural, quien sintió la presencia del más Grande Embajador Espiritual, el Hijo de Dios, Jesús, Su y Nuestro Hermano (¿o fue quizás la del propio Padre Eterno?) llegó a su querida Panamá con renovado entusiasmo a continuar sembrando semillas de arte para que florezcan y perfumen los caminos de quienes habitan en este hermoso país.
Miguel Moreno ante el Santo Sepulcro
Estrenó sensaciones. Declamó el Soneto a Cristo crucificado, del Siglo de Oro español, de autor anónimo, pero que algunos piensan que escribió Santa Teresa de Jesús.
El actor, promotor cultural y declamador Miguel Moreno no era el mismo cuando retornó a Panamá tras su visita a Tierra Santa.
No era el mismo no sólo porque se rapó la cabeza. Había crecido más espiritualmente.
Con su cabeza rapada si se vistiera como ellos podría parecer, proporciones guardadas, un monje tibetano. Sin lugar a dudas que no lo es, pero, como ellos, ahora su espíritu está de fiesta. Fuertes lazos lo atan a Dios. Lo mira a Él con otros ojos. Y Él devuelve su amorosa mirada a su hijo panameño artista a quien tocó de cerca.
Miguel Moreno nos habló sobre tan particular vivencia en Israel, que lo enriqueció interiormente y, sin duda, lo habrá sumido en muchos momentos de reflexión, de autodescubrimiento y enriquecimiento interior.
"Fue una experiencia espiritual inédita. Hundí mi cabeza en una rendija en el Muro de los lamentos y sentí como que algo me subía y me bajaba. Y lo sentí no solamente cuando estaba allí. Fue durante toda mi visita", nos dice, emocionado, con esa voz suya tan especial, tan bella y que tan bien sabe modular.
Agrega que "Sentí como una presencia que se me acercaba, se me aproximaba, una entidad, una energía, un movimiento nuevo...cerebral."
Y, hace la salvedad de que "soy religioso pero no fanático".
Sin embargo, nos dice que nunca antes había ido a Tierra Santa pero, "yo pocas veces he tenido tanto éxito. Los judíos tienen una percepción especial para la cultura, el arte. Son gente muy receptiva, muy sensitiva".
La suya, en Rannana y Haifa fue una experiencia inolvidable, que lo marcó para siempre.
La poetisa Miriam Litvak, opinó acerca de la presentación del dramaturgo panameño que "Su espontaneidad y fluir transmitieron tanto y dieron a conocer tantas cosas. Poeta, actor y maestro con sensibilidad colorida y luminosa. Es grande Miguel Moreno. Imaginación y realidad unidas.
Es mundo de vivencias, de sentimientos, de belleza. Todo lo revela, se compenetra y lo proyecta sin reservas en forma suave y bella". Él está muy agradecido al Presidente de la República, Ministerio de Educación, Instituto Nacional de Cultura, Corte Suprema de Justicia, Gonsejo General Hebreo, Instituto Panamá-Israel, Embajada de Panamá en Tel Aviv a cargo de la Licda. Adis Urieta y a todas las demás instituciones y personas que hicieron posible el "reality" escénico Una hora con Miguel Moreno, que fue muy aplaudido y bien comentado en los medios de comunicación israelíes, al punto de que la TV hizo el documental "Miguel Moreno en Israel", que pueden ver en www.youtube.com Después de ese viaje, este embajador cultural, quien sintió la presencia del más Grande Embajador Espiritual, el Hijo de Dios, Jesús, Su y Nuestro Hermano (¿o fue quizás la del propio Padre Eterno?) llegó a su querida Panamá con renovado entusiasmo a continuar sembrando semillas de arte para que florezcan y perfumen los caminos de quienes habitan en este hermoso país.
Es mundo de vivencias, de sentimientos, de belleza. Todo lo revela, se compenetra y lo proyecta sin reservas en forma suave y bella". Él está muy agradecido al Presidente de la República, Ministerio de Educación, Instituto Nacional de Cultura, Corte Suprema de Justicia, Gonsejo General Hebreo, Instituto Panamá-Israel, Embajada de Panamá en Tel Aviv a cargo de la Licda. Adis Urieta y a todas las demás instituciones y personas que hicieron posible el "reality" escénico Una hora con Miguel Moreno, que fue muy aplaudido y bien comentado en los medios de comunicación israelíes, al punto de que la TV hizo el documental "Miguel Moreno en Israel", que pueden ver en www.youtube.com Después de ese viaje, este embajador cultural, quien sintió la presencia del más Grande Embajador Espiritual, el Hijo de Dios, Jesús, Su y Nuestro Hermano (¿o fue quizás la del propio Padre Eterno?) llegó a su querida Panamá con renovado entusiasmo a continuar sembrando semillas de arte para que florezcan y perfumen los caminos de quienes habitan en este hermoso país.