Desde las 3:00 p.m. del jueves cuando se habilitó la línea 9-1-1 hasta las 2:00 p.m. de ayer, se registraron 23 mil llamadas y sólo nueve de estas fueron emergencias reales.
Esta cifra revela que en promedio se recibieron mil llamadas por hora.
"No pensamos que iba a haber gente inescrupulosa", exclamó Marta Sandoya, directora ejecutiva del Sistema Único de Manejo de Emergencias (SUME 9-1-1).
Señaló que los números de teléfonos de las personas que tomaron el 9-1-1 de broma, están grabados y existen varios repetidos. El Patronato ya analiza la posibilidad de crear un mecanismo legal para aplicar sanciones como ocurre en otros países.