El secretario general de la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP), Leandro Avila aseguró ayer que durante la era militar que lideró el depuesto general Manuel Antonio Noriega se respetó más la estabilidad de los servidores públicos que ahora con el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso.
Precisó que en los períodos militares se respetaba la estabilidad de los funcionarios del Estado, contrario a lo ocurrido con los gobiernos del exmandatario Guillermo Endara y de la actual jefa del Ejecutivo, Mireya Moscoso.
"Algo que no había querido decir... lo voy a decir ahora, los que siempre empiezan la botadera de funcionarios en el gobierno, lamentablemente son los gobiernos arnulfistas", destacó Avila.
Sin embargo, dijo que el pueblo panameño debe saber que, aunque le duela a alguna gente, cuando estaban los militares en el poder la estabilidad del servidor público se mantenía y se respetaba.
No entendemos, indicó el dirigente de la FENASEP, "cómo es posible que cada vez que sube un gobierno arnulfista se inicia esta persecución"; muestra de ello es cuando se inició el proceso democrático en 1990, el gobierno del expresidente Guillermo Endara destituyó alrededor de 14 mil trabajadores.
No obstante, con la llegada al poder del gobierno del PRD en 1994, nosotros señalamos que destituyeron a 3,800 personas y tuvimos en las calles exigiendo el reintegro de los trabajadores.
Y ahora, dijo Avila, vuelve nuevamente al poder un gobierno arnulfista y se inicia la cacería de brujas y la destitución de trabajadores.
Expresó además que hay que reflexionar sobre esta situación, porque "cada vez que la FENASEP abre la boca se señala que Leadro Avila es PRD, o que la FENASEP es un brazo político del PRD".
Por otro lado, Avila negó que está inscrito dentro de las filas del opositor PRD y que antes las presiones efectuadas en su contra por parte del contralor de la República, Alvin Weeden está sosteniendo reuniones con legisladores de los partidos Demócrata Cristiano (PDC), Revolucionario Democrático (PRD) e inclusive del arnulfismo.
"Si este problema de los despidos masivos de los funcionarios sigue, tengan la seguridad que va a ser muy difícil que haya un agenda legislativa que cuente con el consenso de los 71 legisladores de la Cámara", argumentó.