Las negociaciones para integrar la próxima junta directiva de la Asamblea Legislativa son delicadas al estar en juego intereses económicos, planteó el legislador electo del Partido Arnulfista, José Blandón Figueroa.
Crítico a las recientes reformas del reglamento interno de la Cámara, el legislador electo ilustró que más que un interés por una agenda nacional, para algunos políticos el controlar la directiva significará controlar además los millones que se podrán manejar.
Blandón señaló que el presupuesto actual es de70 millones, incluyendo los 30 millones de las partidas circuitales y los 10 millones próximos a perderse por no haber sido utilizados en la construcción de la nueva sede del palacio legislativo.
Destacó que el presidente de la Asamblea puede firmar contratos por 7 millones de balboas, y junto a los otros integrantes de la directiva, decide cómo se distribuirán las partidas circuitales.
Afirmó que para 1998 el presupuesto en partidas circuitales era de 30 millones, y las modificaciones introducidas al reglamento interno especifican que éstas no pueden ser inferiores a lo destinado el año anterior, por lo que pueden aumentar.
Sostuvo que a diferencia de quienes quieren mayoría quizás para mantener estos privilegios, el Partido Arnulfista la desea para precisamente reducirlos.
Para el político, el cambio se reflejaría en modificar el reglamento interno y eliminar ciertas leyes negativas como es la recién aprobada Sala Quinta de Garantías Constitucionales, las que fueron el resultado de iniciativas legislativas "dañinas y mal intencionadas".
Reconoció que el nuevo gobierno deberá navegar en aguas turbulentas y difíciles, pero afirmó que se sienten optimistas.
El legislador electo afirmó que el Partido Arnulfista desea lograr un acuerdo que esté basado en la conformación de una junta directiva y agenda mínima que permita llevar adelante los planes de índole social a los que la presidenta electa, Mireya Moscoso, se comprometió.
Blandón definió las negociaciones como extremadamente difíciles y complejas porque el Partido Revolucionario Democrático (PRD) sólo necesita dos legisladores más para lograr una mayoría de 36, en tanto que los aliados de Unión por Panamá deben conjugar el esfuerzo de 12 legisladores diseminados en por lo menos en cinco grupos: del Liberal Nacional, Solidaridad, los dos del Partido Demócrata Cristiano y tres de la facción denominada "Saltamontes", así como Olmedo Carreño, quien ha quedado sin partido al desaparecer el Partido Renovación Civilista.
Optimista por recobrar el terreno que aparentemente han perdido en las conversaciones, Blandón expresó que aún hablan con grupos heterogéneos.
Sobre las críticas de que los arnulfistas son malos en negociaciones políticas, dijo que en este aspecto no se trata de capacidad sino que de una falta de voluntad política de la otra parte para llegar a un acuerdo.
En torno al apoyo de Solidaridad al PRD, señaló que no creen que sean definitivas y que en política es común esperar hasta el último momento para ver el resultado de conversaciones.