La Dirección Nacional de Derecho de Autor del Ministerio de Educación decomisó entre diciembre del 2002 y agosto del presente año, alrededor de 7 mil soportes de DVD, CD y juegos electrónicos que fueron copiados de forma ilegales y cuyo costo en el mercado es de cerca de B/30.000, según anunció el viceministro del ramo, Adolfo Linares.
El funcionario explicó que las inspecciones que se hicieron en las provincias de Los Santos y Chiriquí, se descubrieron 4507 soportes; mientras que en Panamá los inspectores del ministerio lograron 2006 unidades de soporte.
Los esfuerzos del ministerio van dirigidos a combatir la piratería, contrarrestar la proliferación de la venta ilícita de materiales como CD, cassettes, DVD, que se registran a nivel nacional.
Linares detalló que se pudo ubicar que en las calles se vendían reproducciones ilegales de artistas como Diego Torres, Maná, Ricky Martin, Luis Miguel, Mark Antony, Shakira, David Bisbal, Eddy Herrera, Cristian Castro y producciones de varios géneros musicales de autores y artistas nacionales.
Linares señaló que independientemente del monto en pérdidas que puede significar la piratería, lo importante para las autoridades es que se cambie la percepción de que se está luchando para hacer respetar la ley de derecho de autor.
Linares informó que también hubo decomisos en el área de Calidonia, Salsipuedes, Vía España, Transístmica Vista Hermosa, y en algunas ferias que se realizan a lo largo del territorio nacional.
Linares aseguró que los operativos dirigidos a confiscar la piratería demuestran que se está reduciendo esta práctica, aunque aclaró que no se ha eliminado totalmente.
Advirtió que la Dirección Nacional de Derecho de Autor seguirá con estas acciones cada mes, para sorprender a los vendedores que comercializan de manera ilegal las producciones y las personas sorprendidas serán llevadas ante las autoridades correspondientes.
Por otro lado, reveló que están en proceso de firmar un convenio con las distintas universidades para que en estos centros de enseñanza superior se regule la forma de reproducción de los libros de textos. Esto es necesario, ya que los autores necesitan que se compren los libros, no que se reproduzcan por medio de copias.