El Ministerio Público inició la recopilación de una serie de evidencias sobre la presunta vinculación del director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez, en el secuestro de norteamericanos durante la invasión militar de Estados Unidos a Panamá en 1989.
El procurador suplente de la Nación, Giuseppe Bonissi, afirmó que desde la publicación de la noticia en Panamá América,se comenzó la recopilación de las pruebas.
En tanto, el viceministro de Seguridad Pública, Alejandro Garuz, indicó que corresponde a Pérez explicar a la sociedad qué fue lo que sucedió el 19 de diciembre de 1989.
Manifestó que una vez el director de la Policía retorne al país, aclarará los hechos.
Un informe de la PN revela que Pérez fue dado de baja en 1990 por "afectar el prestigio de la institución policial" al secuestrar civiles durante la invasión.
Garuz aseguró que esta situación no representa "ningún problema" para el Gobierno, debido a que Pérez tiene la misión de combatir los hechos criminales, lo cual "ha cumplido" en estos meses.
Pérez era teniente de la unidad élite denominada UESAT, cuando participó de la operación militar mediante la cual se secuestraron estadounidenses para negociar su libertad.