La ministra designada de Seguridad Interior, Roxana Méndez, reconoció que “hay mucha debilidad” en los planes de gobierno para combatir la criminalidad.
Manifestó que “las condiciones no están ayudando, pero se puede hacer mucho todavía”.
Reveló que esta semana se revisarán y analizarán los contenidos de los programas que ejecutará la entidad desde junio.
Consideró que los actos delictivos están relacionados con la “frustración y resentimiento” de la población, que no ha tenido acceso a los bienes y servicios que requieren.
“El crimen organizado se aprovecha de esta vulnerabilidad para ofrecer dinero fácil”, puntualizó.