En el Centro Básico Monseñor Francisco Beckman, el año escolar 2008 tenía que iniciar oficialmente. Eran pasadas las 7:00 a.m. y los estudiantes se encontraban en su sitio, al igual que los docentes.
Lamentablemente el acto cívico -típico de un lunes, cuando se saluda la bandera, se canta el himno y se le da la bienvenida a los alumnos- no podía iniciar, porque el ministro de Educación, Belgis Castro, no había llegado al Beckman.
"La más alta autoridad del Ministerio de Educación no ha llegado... Él, quien debe dar el ejemplo, quizás no llega porque se quedó hasta tarde celebrando su victoria en la elecciones internas de su partido...", entre otras frases, eran los rumores de algunos padres de familia en los predios de este plantel educativo ante la ausencia del ministro.
Cuando el reloj marcó las 7:40 a.m. y los rostros de todos los presentes reflejaban desesperación, llegó el personaje más esperado de la mañana.
Castro ingresó por el pasillo que da a lo interno del Beckman, para entonces inaugurar el año escolar.
En frente de un grupo de más de 1,500 personas, el jefe del MEDUCA le deseó suerte a los más de 800,000 estudiantes a nivel nacional que debían iniciar ayer clases este año 2008.
Ser un colegio muy afectado por la corrupción fue lo que determinó la selección del Beckman para dar inicio al año escolar por parte de MEDUCA, según Castro.
Además, mencionó que de 3,439 escuelas y colegios oficiales, 3,062 están listos para las clases, mientras que 377 se están reparando, pero no impiden el inicio de la enseñanza.
A clases con protestas
Protestas, faldas cortas, peinados extravagantes y escuelas en mal estado fueron la nota característica en el primer día de clases.
La primera protesta de este año escolar inició desde las 7:30 a.m. cuando padres de familia, estudiantes y profesores del primer ciclo León A. Soto cerraron los cuatro paños de la vía Transístmica, a la altura del jardín “Un Rincón de lo nuestro”.
Lucidio Herrera, vicepresidente de la Asociación de Padres de Familia del plantel, dijo que exigían la presencia de las autoridades, por el mal estado del plantel, fibra de vidrio, baños sin puertas, ausencia de fuentes de agua y filtraciones en el techo.
Por estas situaciones sus hijos no asistirían a clases.
Después de más de tres horas de cierre, el ministro de Educación, Belgis Castro, se comprometió a iniciar las primeras reparaciones a partir de hoy y acordó iniciar clases el próximo lunes.
Por otro lado, en el Instituto Nacional, padres de familia de los estudiantes de séptimo grado se opusieron a que estos fueran colocados en el edificio de la parte frontal. Esto, porque cuando ocurren protestas es el más afectado y además los salones estaban sucios.
A raíz de esto, se tomó la decisión de colocarlos en el edificio principal.
En tanto, en colegios como el Richard Neumann y José Dolores Moscote, las faldas cortas y peinados extravagantes fueron causa para que estudiantes recibieran llamados de atención.
Un Ministerio sin rumbo
Como “una nave semidestruida y sin rumbo”, calificó la ex ministra de Educación Doris Rosas de Mata al Ministerio de Educación (MEDUCA).
Frente a las situaciones que se han presentado, Mata considera que “va a costar mucho sacar este Ministerio adelante, porque a su juicio, lo que se pierde en educación es difícil de recuperar”.
Dijo que estos últimos años han representado pérdidas para la educación, por lo que el MEDUCA es un ministerio completamente desbaratado, que le urgen cambios totales para salvarlo.
Expresó que el haber tenido tres ministros de educación en menos de tres años es contraproducente, porque para poder administrar bien este Ministerio se requiere conocerlo para planificar y programar todo.
Destacó que para que esta institución funcione adecuadamente hace falta despolitizarla, actuar sin interés políticos, no utilizarla como trampolín para conseguir votos, sino para transformar el país, porque de no hacerlo se hace daño a la educación que es lo más sensible para el desarrollo.