El ministro de Salud, Fernando Gracia, pidió la aplicación de una mayor rigurosidad en el otorgamiento de concesiones madereras, con miras a reducir las afectaciones que la tala y la quema han ocasionado y que ha disminuido el caudal de las fuentes de agua dulce.
"Estas concesiones madereras aunque ya tienen algún control y están bien documentadas, se puede aún ser más rigurosos con ellas", aseveró.
De igual forma dijo que habrá que sancionar a las autoridades que permitan la tala indiscriminada de árboles. "Si se sobrevuela Darién y Bocas del Toro, se darán cuenta cómo está la tala indiscriminada de bosques primarios y quema a nivel nacional", sostuvo.
A juicio de Gracia, el control sobre los bosques debe ser mucho más estricto, pero sobre todo, quienes incurren en este tipo de violaciones no deben quedar impunes.
"Estamos destruyendo el país, eso lo están haciendo los ciudadanos, no el Gobierno", recalcó.
Insistió en que aquel que sea detectado realizando prácticas de tala y quema rápidamente debe ser sancionado.
"Las sanciones para la tala de árboles indiscriminadamente ya están en la ley. Uno para cortar un árbol tiene que pedir permiso, porque los panameños estamos acostumbrados a no respetar las leyes porque quedan impunes", enfatizó.
Expresó que el agua es el petróleo panameño, por lo que si el país se queda sin el vital líquido, la salud se deteriorará y el Canal de Panamá no funcionaría en un futuro.