Austeridad del gasto público es algo que prometió el gobierno de Juan Carlos Varela y no ha cumplido. Al menos eso es lo que dejan como ejemplo ministros y directores nacionales de instituciones públicas.
El ministro de Turismo, Jesús Sierra Victoria, no se conformó con la Toyota Prado que tenía su institución y ordenó comprar una camioneta 0 kilómetros con todos los lujos posibles.

Documentos oficiales revelan detalles de la compra directa hecha a la empresa Ricardo Pérez S.A. de la camioneta Prado 2015 color negra full extras para uso exclusivo del ministro Sierra.
Se trata de la versión más costosa de este modelo de camioneta Toyota: 73,605 dólares. Sierra exigió que su camioneta fuera comprada con turbo diésel intercooler, tracción permanente en las cuatro ruedas, asientos de cuero eléctricos, sun roof, cuatro cámaras, bolsas de aire frontal, de cortina y rodilla, aire acondicionado de doble zona, luces led, tercera línea de asientos eléctrica, nevera, rines de lujo, y otro sinnúmero de extras.
Otro que también entró a un alto cargo público y exigió un carro nuevo de lujo fue el nuevo director general de Ingresos, Publio Cortés. El pasado 19 de noviembre, el Ministerio de Economía y Finanzas concretó la compra directa de una camioneta Honda Pilot color blanca, full extras, para uso exclusivo del director general de Ingresos. La compra de 51,950 dólares fue hecha a Bahía Motors, propiedad de Stanley Motta y mayor donante de la campaña presidencial de Juan Carlos Varela.
Cortés también pidió que la camioneta tenga casi los mismos lujos que la del ministro de Turismo: sun roof, asientos de cuero, pantalla inteligente, cámaras de retroceso, tercera línea de asiento, triple zona de aire acondicionado.
La alianza informativa Epasa, NEXtv y KW Continente pidieron por escrito una versión del ministro de Turismo y el director general de Ingresos sobre la urgencia de comprar dos camionetas de lujo si había en la institución dos automóviles asignados a sus despachos, de la misma categoría.
Sierra y Cortés tampoco respondieron al incumplimiento de la política de austeridad en el gasto del Gobierno anunciada por el presidente Varela a inicios de su gestión. Mucho menos explicaron por qué exigieron tanto lujo en las extras de las dos camionetas adquiridas recientemente con recursos del Estado.