Panamá estudia la introducción de dos pruebas rápidas para hacer el diagnóstico y confirmación del virus del VIH/sida para ampliar la cobertura, permitiendo que se practiquen en los centros de salud y tener resultados en menor tiempo.
Estos dos exámenes rápidas sustituirían a la prueba ELISA, realizada por un tecnólogo con equipo especializado en los hospitales, y una de las más eficaces para detectar el virus del VIH, que ante la mínima presencia de anticuerpos de este o de elementos similares, arrojará un resultado positivo, según la literatura médica.
El director del Programa Nacional de VIH del Ministerio de Salud (MINSA), Aurelio Núñez, explicó que habría que hacer cambios al método diagnóstico de Panamá, el que establece que la primera prueba sea una rápida y luego la ELISA, y ante resultados dudosos se confirma con una más costosa, la Western Blot.
Agregó que según las nuevas tendencias de las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud (OMS-OPS), el diagnóstico y la confirmación se pueden hacer con dos análisis rápidos de diferentes principios, en donde el primero será 100% sensible como 98% específico y el segundo, para confirmar, podría ser de 98% de sensibilidad pero 100% de especificidad.
Con el esquema panameño, los costos se estiman entre $10 a $92 y con las 2 pruebas rápidas no superarían los $10, lo que serviría al Estado para ampliar la cobertura de exámenes a la población, aseguró.
Según Núñez, los pacientes no esperarían entre una semana y 45 días, y las pruebas que arrojen resultados dudosos se confirmarían con una ELISA, lo que permitiría en las áreas de difícil acceso conocer en breve tiempo el resultado, y en caso de que fuera positiva, se cortaría la cadena de contagio.