La presidenta electa, Mireya Moscoso, advirtió ayer que revisará algunos nombramientos efectuados por el gobierno actual en la Junta Directiva de la Autoridad del Canal.
Sostuvo que el norte de su administración será alejar la política partidista de la vía acuática y en eso trabajarán para garantizar el adecuado funcionamiento de la vía.
"Queremos sacar toda la política partidista del Canal y que sea una institución completamente autónoma", enfatizó.
Precisó que algunos funcionarios del Canal de Panamá se les vence próximamente el período para el cual fueron designados, por lo que serán cambiados por nuevas figuras.
Por otro lado, Moscoso recalcó que no hay necesidad de que el Ejército de los Estados Unidos se mantenga en territorio panameño para garantizar la seguridad del Canal, porque esa una vía indefendible.
"Siempre se dijo que la seguridad del Canal en manos de los norteamericanos es indefendible, porque el Canal de Panamá es indefendible, además tenemos el personal apropiado para esa función", acotó.
Reiteró que el país está listo para administrar en su totalidad la vía acuática a partir del 31 de diciembre próximo, y agregó que para ello existe personal altamente capacitado.
Por otra parte, Moscoso señaló que no aceptará la renuncia del dirigente Alberto McKay, porque es una persona que goza de gran cariño dentro del partido.
"Es una lástima la renuncia del señor Alberto McKay y su esposa porque son arnulfistas que han trabajado desde hace muchos años con corazón en mi partido y espero que el doctor recapacite", indicó.
Añadió que McKay debe comprender que en política a veces se hacen alianzas y hay que ceder posiciones, como en este caso.
"Espero que regresen a mi partido porque aquí lo queremos mucho a él y a su esposa, quienes se han distinguido por una larga trayectoria dentro del partido", apuntó Moscoso.
En torno a los cuestionamientos surgidos en algunos sectores por la designación de Joaquín José Vallarino III, Moscoso expresó que confía en que el ministro de Trabajo se maneje bien con los obreros y haga las consultas necesarias cada vez que tenga que tomar algunas decisiones.
"Queremos que todas las decisiones se hagan mediante consenso sin hacerle daño a nadie", afirmó la líder arnulfista.
En tanto, ayer se iniciaron las reuniones de transición entre los ministros de la actual administración y los del próximo gobierno entre ellos, la cartera de Salud y Gobierno y Justicia.
El ministro de Salud designado, José Terán se entrevistó con el viceministro, Giuseppe Corcione, a quien solicitó un balance del presupuesto de la vigencia 1999, incluyendo el programa de inversiones y funcionamiento.
También pidió un listado de los principales proyectos y programas en ejecución y en fase de negociación, así como un listado de la estructura de cargo con detalle del personal fijo y de contingencia o temporal, y distribución detallada del mismo.
Otra de las reuniones celebradas fue entre Winston Spadafora, ministro designado de Gobierno y actual la titular del ramo, Mariela Sagel, en la cual analizaron temas como la Ley de Transporte, la vigilancia en la frontera y seguridad del país.
Spadafora manifestó su satisfacción por las informaciones recibidas y detalló que durante su administración le pondrá énfasis al problema penitenciario y a la lucha contra el narcotráfico.