Nación

Mireya Moscoso y Bill Clinton tendrían mucho que hablar


Washington- En el probable caso de que Moscoso acepte la nueva invitación, uno de los temas que Clinton abordaría con la mandataria panameña es cómo quedará integrada la representación de Estados Unidos a la ceremonia de la transferencia formal del Canal, el 14 de diciembre.
Lo que no está claro es que si la mandataria panameña podría decidir a último momento, asistir a la cena en su honor que fue programada como acto final de la "Semana de Panamá" el viernes en la noche, para permanecer aquí hasta el martes, el día de la reunión con Clinton.
De esta manera, podría tener encuentros informales con miembros del Congreso y con grupos no gubernamentales como el Inter-American Dialogue que organizan seminarios sobre problemas de actualidad que afectan las relaciones hemisféricas.
Pero fuentes allegadas a la mandataria consideran que este tipo de diálogo sería prematuro a poco más de 30 días después de su toma de posesión.
Por otro lado, tampoco está decidido si Clinton, cuyo gobierno será el coanfitrión a la ceremonia del traspaso, podrá asistir personalmente al histórico evento o si enviará a otra figura como el expresidente Jimmy Carter o la secretaria de Estado, Madeleine Albright, a representarlo.
No obstante, la recién revelada decisión de Washington de sumarse al gobierno panameño en las invitaciones a las ceremonias del traspaso parecen incrementar la posibilidad que Clinton hará lo posible por apersonarse a Panamá, donde también estarán presentes los reyes de España y los jefes de gobierno de Francia y Japón, además de los presidentes de varios de los países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Los funcionarios del gobierno de Clinton que promovieron el encuentro con Alemán, consideran que una reunión entre los dos mandatarios, por informal que sea, ofrece una excelente oportunidad para que Moscoso le hable directamente sobre la importancia que el traspaso del Canal conlleva no sólo
para las Américas, sino para la historia universal con el tema del crítico papel que la vía interoceánica juega en la globalización del comercio y las comunicaciones.
También se perfila la ocasión para que Moscoso exprese la preocupación de su gobierno por el problema de los explosivos que permanecieron sin detonar en los polígonos de tiro que revirtieron a Panamá en los últimos meses, así como su visión de cómo debieran evolucionar las relaciones bilaterales.
Asimismo, una reunión con Clinton permitirá a la mandataria resaltar la importancia de la reversión del Canal ante la prensa mundial, que rutinariamente entrevista a las visitas a su salida de la Casa Blanca, que en el caso de Moscoso tiene el interés adicional de tratarse de una mujer latinoamericana que ha llegado a la primera magistratura de su país, rompiendo los estereotipos que existen sobre la región en Estados Unidos y Europa.
Estas fuentes dan crédito a los esfuerzos realizados por el canciller para concertar un encuentro entre los dos mandatarios para lo cual tuvo el pleno apoyo de Ferro, quien goza de importantes contactos en la Casa Blanca.
Alemán y Ferro se encontrarán en esta capital el martes para asistir a la entrega de credenciales de Guillermo Ford, el embajador designado de Panamá ante la Casa Blanca, al Departamento de Estado, lo que le permitirá encabezar la embajada durante los actos de la "Semana Panameña".
Desde la renuncia del embajador Eloy Alfaro, el último representante del gobierno de Ernesto Pérez Balladares, Fernando Eleta Casanova funge como encargado de negocios. Eleta formó parte del equipo que junto con el canciller Alemán han destacado la importancia histórica del traspaso del Canal ante los funcionarios del Departamento de Estado y la Casa Blanca, tarea en la que han estado apoyados por el secretario general de la OEA, César Gaviria, el presidente del Banco Interamericano, Enrique Iglesias, así como por varios exdiplomáticos con experiencia latinoamericana que están asociados al Inter-American Dialogue.
En este momento una de las tareas principales de la embajada parece ser convencer a los asesores de política nacional de Clinton de que su presencia en Panamá para las ceremonias no sería un golpe mortal para el Partido Demócrata en las elecciones presidenciales del próximo año, como aparentemente piensan algunos de ellos.
En lo que se está pareciendo a un absurdo minueto barroco entre dos países que comparten una compleja historia que se remonta a 1903, la presidenta Moscoso estaría enfrentando un problema similar, quizás basado mas en malentendidos, que en consideraciones políticas.
Habiendo aceptado una cena que el Consejo Empresarial Estados Unidos-Panamá había planeado en su honor culminando el programa de tres días de actos de la denominada "Semana Panameña" que se realizará en Washington esta semana, la presidenta decidió la semana pasada cancelar el viaje.
Informantes del gobierno indicaron que la presidenta tomó la decisión porque algunos de sus asesores le aconsejaron que sólo debía ir si tenía garantizada una entrevista con Clinton, cosa insólita cuando se trata de un viaje privado patrocinado por el Consejo, un organismo primordialmente de carácter económico y comercial.
El embajador Ferro se enteró de la decisión horas antes de que saliera para Miami en ruta a Washington, donde participará en los eventos de la "Semana Panameña". Pero ni el diplomático ni el Departamento de Estado aceptaron las informaciones sobre la cancelación del viaje como definitivas.
"En realidad nadie ha recibido una notificación oficial que la presidenta Moscoso no hará el viaje", señaló un funcionario del departamento sin mas comentario.
No obstante, el canciller Alemán anunció que en su lugar asistirían los vicepresidentes Arturo Vallarino y Dominador Kaiser Bazán.
Alemán fue sorprendido con la noticia de la supuesta cancelación por alguien del Palacio de las Garzas que le explicó de que la decisión estaba fundada en el supuesto de que Clinton también había cancelado su asistencia a la cena, que se realizará el viernes, 15 de octubre.
Funcionarios revelaron que ni Clinton ni nadie en la Casa Blanca jamás había aceptado asistir a la cena, por lo que era improbable que éste pudiera haber enviado una cancelación.
Juan B. Sosa, el presidente en Washington del Consejo Empresarial, explicó al corresponsal de este periódico que los primeros programas de la "Semana Panameña" tenían a la presidente Moscoso y a Clinton como "invitados" a la cena. Sin embargo copia de los programas obtenidos en Panamá leían
claramente de que ambos serían los "principales oradores" en la cena, que se celebrará en los amplios salones de la sede de la OEA.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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