Aunque Panamá aún es un país seguro, la violencia continúa siendo un problema en el país, indicó el director de la Policía Nacional Rolando Mirones.
Esta aseveración, la hizo el jefe de la institución policial en una rueda de prensa en la que también expresó su preocupación por los hechos violentos que se dan en el país y también enfatizó en la necesidad de que las unidades policiales redoblen esfuerzos para que Panamá continúe un lugar seguro y propicio para la inversión extranjera.
Con respecto a las 300 destituciones de policías vinculados a actos ilícitos, Mirones señaló que esas personas pertenecen a una minoría dentro de esa institución, por lo que la depuración dentro de ella se mantendrá de manera permanente.