El ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, admitió que sus expresiones esbozadas la semana pasada “no fueron las correctas” y reconoció que "una prensa libre y sin presiones permite que los ciudadanos se informen sobre los acontecimientos de la vida nacional y su valiosa tarea nos ayuda a hacer un gobierno mejor para el pueblo".
"Este compromiso seguirá siendo nuestra bandera hasta el final del proceso", resaltó.
Sus declaraciones se dan luego de que, en una conferencia de prensa, descalificara a los periodistas y acusara a los directores de medios de tener “intereses” en bufetes de abogados que representan a las empresas que licitan para ganar la administración financiera del metrobús.