El escándalo de la fuga de los dos acusados chilenos es de tal transcendencia en los círculos financieros y políticos, que La Nación, el periódico de más circulación de Costa Rica de inmediato envió a un reportero a seguirles la pista en Santiago, mientras que otro fue despachado a la frontera y a Panamá, para "escarbar en todos los rincones de la huida y sus implicaciones", según Eduardo Ulibarri, su director.
Rodolfo Silva, quien fue ministro de Planificación en varios gobiernos costarricense y un alto funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) confió al enviado de El Panamá América que los chilenos vendieron "con malicia" los bonos venezolanos que sabían que iban a quedar "reducidos a papeles inservibles" por una inminente devaluación en Venezuela.
Esta transacción, que se sospecha fue concluida con la complicidad de algunos funcionarios del BAC, fue responsable de crear una crisis financiera de tal tamaño que llevó al cierre del banco en septiembre de 1994.
Los hermanos López debían comparecer ante el juez por la causa principal del BAC a partir del 18 de octubre.
El pasado jueves el ministerio de Seguridad Pública anunció que investigará a posibles cómplices de la fuga después de comprobar que los chilenos viajaron por tierra hasta la ciudad de Panamá, a través de la frontera de Paso Canoas.
El viernes el ministro de la Presidencia, Danilo Cheverri, informó que la Interpol de Chile localizó a los López en ese país y que el gobierno costarricense haría los trámites de extradición a la vez que el
Tribunal Superior Cuarto Penal rechazó el pedido del Ministerio Público para encarcelar a los otro siete imputados en el desfalco.
En los círculos diplomáticos, sin embargo se consideraba dudoso que el gobierno chileno accedería a la extradición en momentos en que ese país está en medio de un pleito internacional con España y Gran Bretaña por el pedido de extradición al ex-dictador chileno, Augusto Pinochet, cursado por el Juez Baltarzar Garzón al gobierno de Londres para abrirle juicio ante su jurado en Madrid por crímenes de lesa humanidad.
A los hermanos López se les acusa de 35 delitos por peculado, fraudes de simulación y estelionato.
Para Vilches, el director de Migraciones costarricense, el informe que le remitieron las autoridades panameñas no es completo, ya que dice que no responde a varias consultas que se les hicieron.
"Era predecible que los panameños ahora digan que la entrada de los López fue legal, pero nuestra investigación demuestra lo contrario", le dijo a La Nación.
Segun Vilches, en el informe no se responde una consulta sobre el tipo de transporte empleado por los López a su paso por Panamá.
Tampoco precisa la hora cuando llegaron al puesto migratorio de Paso Canoas y los nombres de ellos, que figuran en un registro escrito a mano, tienen tachones.
Otro de los problemas, dijo Vilchez, es que a su paso por el puesto fronterizo los López no llenaron la boleta de embarque, un documento indispensable para realizar el viaje hasta la capital de ese país.