El Tribunal Electoral (TE) sigue guardando silencio sobre la misteriosa pérdida de aproximadamente 100 cédulas que envió hace un mes hacia la sede regional de Chiriquí, a través de una empresa local dedicada a servicios de mensajería.
El hecho ha levantado suspicacia porque ocurre en momentos en que los partidos políticos organizan sus elecciones internas de cara a los comicios del 2009, donde es necesario presentar el documento para ejercer el sufragio.
Una fuente del TE justificó el silencio institucional aduciendo que el caso está siendo evaluado por la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), donde se interpuso la denuncia 48 horas después del incidente.
Las autoridades mantienen bajo reserva el nombre de la empresa de mensajería, hasta tanto la DIJ no revele los resultados de las pesquisas.
Este hecho, según el abogado Ramón Fonseca Mora, "da la sensación de que todavía hay quienes insisten en utilizar el juego sucio en las elecciones democráticas".
"Si las cédulas robadas son utilizadas para darle ventaja a algún candidato, le deberá caer al culpable todo el peso de la ley", sostuvo el jurista.
En tanto, su colega Adolfo Linares, precisó que "este hecho es una interrogante más en relación con la forma poco transparente como el Tribunal Electoral ha manejado sus asuntos administrativos, muy en contraste con su excelente desempeño en el manejo de las elecciones presidenciales".
Linares reafirmó que este incidente aumenta aún más los grados de suspicacia y dudas del manejo administrativo del máximo organismo electoral del país.