Alrededor del 50% de la población de América Latina y el Caribe vive en zonas degradadas por la desertización, que afecta al 52% del territorio de esta región, dijo ayer en Panamá un funcionario de las Naciones Unidas.
De los 550 millones de latinoamericanos y caribeños, entre 220 y 275 millones "viven en zonas degradadas", dijo el secretario ejecutivo para América Latina y el Caribe de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertización y Sequía, el hondureño Sergio Zelaya.
El funcionario declaró que existe una relación directa entre pobreza y desertización, que deteriora principalmente tierras secas, pues "ambas conviven en las mismas zonas, la gente más pobre vive en las zonas más degradadas".
Precisó que las regiones "leve, algo o sumamente afectadas" por la desertización son la cuenca del Pacífico entre México y el Darién (frontera Panamá-Colombia), parte del Pacífico andino, el noreste de Brasil, el 70 por ciento de Argentina y todo el Caribe.
El problema "es más grave" en el Caribe porque, al ser islas, en esos países "no hay adonde irse" en busca de mejores tierras, dijo.
Zelaya participó en la inauguración de la XI Reunión Regional de América Latina y el Caribe sobre Desertización y Sequía, en la que funcionarios y expertos de 33 países revisarán los avances en el cumplimiento de la Convención, vigente desde 1996.