Autoridades del Ministerio de Vivienda (MIVI) formularon un llamado a las familias que viven en barracas y casas condenadas para que cooperen cuando se realizan reparaciones a esos inmuebles como medida para paliar la situación temporalmente, hasta tanto se consigan soluciones permanentes.
Este llamado lo formuló, a través de una nota de prensa, la secretaria general del MIVI, Alicia Jiménez, quien se hizo eco de las denuncias que señalan que las reparaciones que realiza la entidad, son destruidas a veces por los propios inquilinos, tal como ocurrió con un caso en el corregimiento de Calidonia.
La funcionaria indicó que con la apertura de un edificio Salomón en calle P, Calidonia, el Departamento de Construcción procedió a reparar el sistema de aguas negras y los servicios en inmuebles de madera situados en los alrededores, sin embargo, los propios moradores destruyeron el trabajo y se llevaron los inodoros.
Como consecuencia de esta práctica, el MIVI procederá a reubicar a los inquilinos el año entrante hacia otros lugares.
No obstante, la funcionaria reconoció que la institución confronta el inconveniente de que por desidia, éstas familias quieren permanecer en esos viejos caserones de madera, pues allí no pagan casa, luz ni agua, es decir, "todo lo tienen gratis".
La funcionaria enfatizó que si el MIVI trata de mejorarles la situación en que viven, entonces la población también debe cooperar, pues no es justo que "hagamos la labor y ellos mismos la destruyan".
Agregó que existen inconvenientes a la hora de trasladar a estas familias, pues todas quieren quedarse en el mismo lugar y no se cuenta con la cantidad de soluciones que se requiere.
Para Jiménez existe un problema de actitud de la población que habita en casas condenadas y barracas en la capital, puesto que un porcentaje rechaza las ofertas de lotes y materiales que les hace el MIVI.
La nota destaca un informe del Departamento de Construcción de la institución, que señala que se están realizando reparaciones de baños, servicios, balcones, pasillos y escaleras en varios inmuebles en los corregimientos de El Chorrillo, Calidonia, Santa Ana y Curundú.