Los policías muertos se han convertido en aliados de las nuevas áreas residenciales.
La mayoría de las urbanizaciones cuentan con esta modalidad.
Los últimos aprobados por la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), están ubicados en Altos de Panamá, Condado del Rey, así como en Albrook y Clayton, área revertida.
Sin embargo, siguen siendo un tema polémico.
Algunos como Paula Quintero, de Don Bosco, señalan que se debe tener en cuenta a todos los residentes cuando se toma la decisión de colocar policías muertos.
Es consciente de que son necesarios, pero también "se convierten a veces, en un problema para los vecinos".