El comandante primer jefe del Cuerpo de Bomberos de Panamá, Leopoldo Mojica, negó ayer las acusaciones de un grupo de camisas rojas enviados de vacaciones y trasladados, por supuestamente colocar anónimos en su oficina, donde denunciaron presuntas irregularidades cometidas en la institución.
Un grupo de oficiales y funcionarios del Cuerpo de Bomberos solicitó a través de su abogado Manuel Batista, que se revocaran los traslados y vacaciones "forzosos" en su contra.
En este sentido, precisó Mojica, el jurista Batista lo que quiere es que se revoque la orden de vacaciones. "A mí nadie me puede obligar a eso, todo el que tiene vacaciones lo puedo mandar cuando quiera porque estoy dentro de la ley", dijo.
Indicó que a los seis funcionarios que hacen las denuncias de supuestas irregularidades y otros 20 más se les ha mandado de vacaciones porque ya se han pasado de los dos meses.
Enfatizó que no es ninguna persecución el enviarlos de vacaciones, y como un ejemplo de eso, dijo que hay otros 30 funcionarios más que ya se han acogido a ese derecho.
Expresó que ha recibido una cantidad de anónimos insultantes y viciados de mentiras, y con cosas que en nada contribuyen en la buena marcha de la institución.
Manifestó sin embargo, que él no puede decir quién es culpable porque no ha recibido el informe de la Policía Técnica Judicial (PTJ), a quien le solicitó realizar una investigación para determinar quién dentro de la institución está elaborando los anónimos.
Mojica, ante una de las denuncias, reconoció que su chofer hace años se dio gusto con un carro de su propiedad, llenándolo y robándose la gasolina, pero se le destituyó.