LA OPOSICIÓN parece resquebrajarse aún más de lo que quedó, con la derrota sufrida el pasado 2 de mayo, luego que ayer dirigentes del Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (MOLIRENA), solicitaran la realización de una convención extraordinaria para cambiar a la actual directiva del partido.
De acuerdo con el coordinador general del Movimiento Unidad MOLIRENA y ex vice presidente del colectivo, el diputado Wigberto Quintero, es una realidad que el partido se encuentra en una situación desventajosa por los resultados de las elecciones del 2004.
Esta situación, a su juicio, es producto de la mala decisión que tomó la alta dirigencia al momento de definir la conformación de la nómina presidencial.
Es por eso, dijo Quintero, que todos han llegado a la conclusión de que hay que hacer cambios inmediatos en la junta directiva, como en todos los demás organismos.
El movimiento concluyó que lo único que puede salvar a la organización del progresivo debilitamiento político, es que la actual dirigencia reconozca su falta de liderazgo y pongan sus cargos a disposición de los convencionales.
Quintero calificó además como irresponsable que el presidente del MOLIRENA, Jesús Rosas, esté promoviendo la destitución de todos los convencionales del partido, cuando el verdadero problema, a su criterio, es el divisionismo que encabeza su dirigencia.
"El desastre político por el que atraviesa el partido no se debe a los convencionales, sino a la alta dirigencia", dijo.
De igual forma, cuestionó el accionar de la dirigencia de su partido por el permanente silencio que guardan ante temas de actualidad nacional como el de la Caja de Seguro Social (CSS) y las futuras reformas fiscales.
Molirenas piden convención para cambiar la dirigencia
Los directivos deben reconocer su falta de liderazgo, para evitar el debilitamiento del partido político.