El proceso de elección de los magistrados de la Corte Suprema no solo era para garantizarle fichas clave al presidente Ricardo Martinelli en el Órgano Judicial, sino también para “aplastar” al Partido Revolucionario Democrático (PRD), según cables diplomáticos de Estados Unidos filtrados por Wikileaks.
La polémica designación de Alejandro Moncada Luna y José Abel Almengor como nuevos magistrados de la Corte Suprema a finales de 2009 hizo que la entonces embajadora de los Estados Unidos, Barbara Stephenson, comunicara a su país en un extenso cable fechado el 29 de diciembre de 2009 que a “Martinelli simplemente no le importa la opinión pública sobre sus nominados a la Corte”.
Stephenson consideró a ambos como “no aptos” para ejercer el cargo.
Los cables describen a Moncada Luna como un ex director de la extinta Policía Técnica Judicial destituido por ofensas a la “ética judicial” y miembro de Cambio Democrático que hizo campaña a favor de Martinelli.
Mientras que se describe a Almengor como ex fiscal de drogas “ampliamente ineficaz”.
“Por ejemplo, él lideró la investigación en 2007 sobre cargos de lavado de dinero, en el caso llamado ‘Ley Patriótica’, y todos los sospechosos fueron absueltos de todos los cargos”, escribió en un cable la ex embajadora, al referirse a Almengor. También recordó que se le abrió una investigación, siendo fiscal, por “dejar salir del país a un sospechoso de lavado de dinero”.
En otro cable, Stephenson transcribió un reportaje de La Estrellaen el que se denuncia que Almengor descubrió información que liga al colombiano David Murcia con Martinelli y que la ocultó, lo que le permitió llegar a la Corte Suprema.
Moncada y Almengor fueron calificados, por la ex embajadora, como “carentes de la integridad profesional necesaria para cumplir la función”.
Stephenson consideró que estas designaciones hacían ver que el plan para aplastar al PRD “está caminando”, ya que los nominados “eran leales y no iban a poder ser comprados por los líderes del PRD”.