El Arzobispo Emérito Monseñor Marcos Gregorio McGrath recibió ayer un homenaje por parte de una delegación de la Asamblea Legislativa, por su patriotismo y servicio a Panamá en pro de lograr la plena soberanía en el área del Canal.
La ceremonia de reconocimiento se realizó en su residencia ubicada en el corregimiento de Juan Díaz, y la delegación fue encabezada por el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea, Francisco Ameglio.
"Con este acto queremos reconocer el papel singular que supo cumplir Monseñor McGrath, desde el momento que se encarga de la Arquidiócesis de Panamá en los aciagos días de enero de 1964 hasta el proceso de negociación y firma de los Tratados Torrijos-Carter", dijo Ameglio.
Posteriormente la legisladora Haydeé Milanés de Lay, entregó a McGrath la Resolución Número 44 del 17 de diciembre de 1999, en la que la Asamblea Legislativa resuelve destacar el papel que jugó y su contribución moral, espiritual y material, impulsando actividades e iniciativas conducentes a promover la causa soberana dentro y fuera del país.
McGrath contribuyó desde la redacción de artículos, hasta la presentación de conferencias que tuvieron gran impacto en la opinión pública panameña, estadounidense e internacional, al tiempo que buscó apoyo solidario de instituciones y organismos religiosos que motivaron a todos los pueblos del continente americano a solidarizarse con Panamá en su lucha por la soberanía total.
La resolución reafirma el testimonio de los asistentes religiosos a la firma de los Tratados Torrijos-Carter, el 18 de septiembre de 1977, en el sentido de que "en esta hora del triunfo seamos dignos de la etapa libertadora en la que entra nuestra patria".
Correspondió al padre Fernando Guardia leer un documento de agradecimiento elaborado por Mgrath, en el que consideró el reconocimiento legislativo a su persona como un homenaje a la Iglesia Católica.
"En esta hora histórica pidamos al Todopoderoso que nos hagamos dignos del reto que tenemos por delante", indicó McGrath en la misiva.
Agregó que los panameños pueden asumir el reto de la soberanía total, "si fundamentamos nuestra convivencia social en los valores de justicia, la libertad, el amor y la verdad".