Monseñor José Domingo Ulloa se unió ayer al clamor de muchos sectores de la sociedad que exigen respeto a la dignidad humana de los privados de libertad en Panamá.
“Reclusión no es lo mismo que exclusión”, manifestó ayer el líder de la iglesia católica, en una misa en el Centro de Detención de Tinajitas, con motivo del inicio del mes de la Pastoral Penitenciaria.
“Los detenidos también son hermanos, e hijos de Dios. Su situación es una oportunidad que Dios les ofrece de cambiar su vida”, expresó Ulloa.
También recordó a las autoridades, y a la población en general, que “estar recluido, no es perder la dignidad como ser humano”.
Punta Coco
Las declaraciones de Monseñor Ulloa coinciden con el llamado reciente que ha hecho la Defensora del Pueblo, Lilia Herrera, recomendando a las autoridades de turno el cierre de la cárcel insultar de Punta Coco, por violar los derechos humanos de los confinados allí.
Y mientras el Gobierno guarda silencio ante estas denuncias, seis detenidos en la cuestionada cárcel de Punta Coco continúan en huelga de hambre, afirmaron que este penal "no tiene asidero legal" en la legislación panameña, además de violar convenios internacionales firmados por Panamá, relativos a la tortura, tratos crueles y degradantes.