El psicólogo Neftalí Montenegro recomienda a los menores que deben entender que el derecho a la privacidad es una de las cosas más valiosas que tienen. Por ello, se debe evitar mentir en la red, no iniciar conversaciones en foros de chat en los que no tenemos seguro nuestro derecho a la reserva de nuestros datos, no poner nicks con nuestro nombre o apellido o contraseñas fáciles de descifrar.
El respeto empieza por el cuerpo, señaló el especialista. Cuando se envían fotos inadecuadas se exponen a que puedan ser publicadas o chantajeados para no publicarlas. El acoso, producto de dar datos o fotos privadas, puede causar ansiedad, estrés o, en casos más severos, depresión ante esta situación de violación de la privacidad.