Fuentes oficiales descartaron anoche versiones de que la presidenta Mireya Moscoso vaya a denunciar al secretario del Frente Anticorrupción, Enrique Montenegro, y al ex asesor gubernamental, Miguel Antonio Bernal, por su presunta vinculación con la grabación de conversaciones privadas de altos funcionarios, políticos y particulares.
Mientras que Montenegro y Bernal negaron las versiones que los vinculan con esta práctica.
Montenegro dijo que tiene informes de que la presidenta Moscoso planea interponer una denuncia en contra de él y Bernal, por su supuesta participación en este ilícito.
Añadió que tiene informes de que la persona que ha pinchado teléfonos trabajó en el Consejo Nacional de Seguridad (CNS), bajo la administración de Pablo Quintero Luna, lo que inmediatamente fue desmentido por éste último, quien figura ahora como administrador de la Autoridad del Tránsito.
Montenegro negó que el responsable de las pinchadas trabaje para él y agregó que se trata de un estudiante de derecho de la Universidad de Panamá que dejó de laborar en el CNS hace unos seis meses.
Por su parte, el ex director del CNS, Pablo Quintero Luna, negó categóricamente que durante su gestión se hayan grabado conversaciones telefónicas y desconoce que haya existido algún funcionario encargado de estas tareas.
Igualmente, Quintero Luna hizo énfasis en el cuidado que deben tener las compañías dedicadas a la explotación de las comunicaciones, porque no se puede permitir que las conversaciones privadas sean objeto de grabación.
Por su parte, Miguel Antonio Bernal dijo que quieren enlodar su nombre al involucrarlo con el espionaje telefónico.
Bernal señaló que ha podido investigar que altos funcionarios están regando "la bola" de que él, resentido con el gobierno, está detrás de las grabaciones.
Agregó que tiene conocimiento de que la PTJ lo tiene en una lista para investigarlo por este tema.