La presidenta Mireya Moscoso calificó ayer como "fatal" el aumento de la tarifa del teléfono, pero afirmó que no se modificará el contrato con la empresa Cable & Wireless, porque esto carecería de seriedad.
"Dónde quedaría la seguridad jurídica y entonces van a decir no vayas a Panamá, porque allá te cambian las leyes y pierdes 400 ó 500 millones, y eso no sería serio", sostuvo.
Moscoso habló a su llegada a la reunión que sostienen los legisladores de la bancada oficialista en un hotel de playa de Río Hato, en donde analizan la situación política y económica del país, así como la agenda legislativa para el próximo periodo.
La mandataria pidió a la Asamblea Legislativa que piense en una alternativa para reducir los efectos negativos del aumento del teléfono en la población, al tiempo que informó que analiza establecer un subsidio como el aprobado para el pago de la energía eléctrica.
De acuerdo con la presidenta, este aumento es "definitivamente fatal".
Sobre la reunión en Río Hato, Moscoso manifestó que en la misma se tratan los proyectos de ley que se presentarán a la Asamblea, entre los que destaca el de reformas tributarias, el cual fue presentado el jueves al Consejo de Gabinete.
Agregó que su Gobierno quiere que el proyecto de reformas tributarias sea ampliamente conocido por toda la sociedad panameña.
Por otra parte, Moscoso calificó como "una injusticia" la decisión del Grupo de Acción Financiera (GAFI) de mantener a Panamá en la lista negra de países que no cooperan en la lucha antilavado.
"Es injusticia, porque se nos pidió cambiar las leyes y lo hicimos, hemos estado controlando el lavado de dinero, por lo que confiamos en que en junio seremos sacados de la lista", indicó.
La gobernante reiteró además que el tema de las jubilaciones especiales que piden los obreros de la construcción "está cerrado", debido a que el Gobierno no tiene dinero para pagarlas y a que estos trabajadores no pertenecen al sector estatal.
"No voy a hablar más de esto, porque no lo he considerado y no lo consideraré", enfatizó.