La presidenta Mireya Moscoso enfatizó ayer que su gobierno no aceptará que fuerzas militares extrañas vigilen la frontera con Colombia, ya que Panamá cuenta con una Policía Fronteriza que se encuentra preparada para enfrentar cualquier conflicto.
Advirtió que no es necesario solicitar la colaboración de fuerzas armadas de otro país, en alusión a Estados Unidos, debido a que la Policía Nacional está cuidando la frontera con mucha responsabilidad.
Moscoso adelantó que durante este fin de semana se llevará a cabo un operativo en la comunidad de Jaqué, por lo que se ha reforzado la vigilancia con más de mil unidades de la Policía Nacional.
Por su parte, el canciller José Miguel Alemán aseguró que los rumores sobre la construcción de una base militar estadounidense en Darién, están "fuera del tapete" y que ese país no tiene ningún interés en el tema.
No obstante, el encargado de negocios de la Embajada de EU en Panamá, Frederick Becker, aseguró que existen conversaciones para firmar un marco legal que permita que las denominadas "Fuerzas Visitantes" militares norteamericanas lleguen a suelo panameño.
"Las conversaciones avanzan positivamente para lograr un acuerdo y no sé por qué tanta confusión", apuntó Becker.
Indicó que se está hablando sobre algunas actividades específicas y con el pleno acuerdo entre los gobiernos de Panamá y EU.
Detalló que las reuniones se realizan con el canciller Alemán y mediante las vías diplomáticas.
No obstante, Alemán negó que Panamá esté negociando un acuerdo con EU que permita la presencia de fuerzas militares.
"Este acuerdo fue descartado desde el año pasado, por lo que no está en el tapete, pero Panamá es una país abierto y aquí paran buques de diferentes lugares o aviones y siempre le damos la bienvenida", sentenció Alemán.
Puntualizó que el Gobierno no necesita un acuerdo para tener visitas de un país amigo, y por eso, no hay negociaciones sobre nada.
Desde la pasada administración se hablaba de negociaciones entre EU y Panamá para permitir operaciones antidrogas desde territorio panameño.
Inclusive fracasaron las conversaciones para el establecimiento del Centro Multilateral Antidrogas (CMA), iniciativa que supuestamente era apoyada por varios países del área y que tenía como objetivo desarrollar una ofensiva contra el narcotráfico. En este caso Panamá era el centro de enlace de las operaciones que serían coordinadas por EU.