El senador Paul Coverdell dijo ayer que cree que el gobierno entrante en Panamá tal vez permita la realización de vuelos antinarcóticos de Estados Unidos, pese a que los Tratados del Canal de Panamá requieren el retiro de todas las fuerzas estadounidenses del país para fin de este año.
Coverdell, presidente de la subcomisión de asuntos del Hemisferio Occidental de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que "pienso que están perfectamente dispuestos a considerar (la posibilidad)".
El senador republicano por Georgia discutió el asunto con la presidenta electa de Panamá, Mireya Moscoso, quien asume sus funciones el 1 de septiembre.
Los vuelos estadounidenses de la Base Aérea Howard en Panamá eran cruciales para los intentos de interdicción del desplazamiento de cocaína y heroína sudamericanos hacia el norte.
La base fue clausurada en mayo según los planes convenidos para el retiro por etapas de la presencia norteamericana en Panamá, que a la medianoche del 31 de diciembre asume control pleno del Canal interoceánico.
A falta de la base Howard, los vuelos de vigilancia e interdicción están partiendo de Aruba y Curaçao, en las Antillas Neerlandesas. En el futuro habrá una base adicional en Ecuador con ese propósito. Aunque Panamá acceda a permitir nuevamente el uso de Howard, los vuelos continuarán desde esos otros puntos.
Coverdell dijo que no se espera una decisión a corto plazo, porque no hay de momento negociaciones de fondo al respecto. Las habidas durante dos años terminaron sin éxito.