La presidenta Mireya Moscoso retó ayer al procurador José Antonio Sossa a que presente los nombres y hechos de los casos de corrupción que el Gobierno encubre. "Ese es el problema, que aquí se hacen acusaciones y no se presentan las pruebas, y la percepción de corrupción es enorme", afirmó Moscoso.
Evidentemente molesta, la mandataria, en una improvisada rueda de prensa, señaló: "si usted me dice a mí que equis funcionario y dice aquí está la prueba... pero aquí lo que se hace es que todos los días se dice que hay corrupción en el Gobierno sin dar pruebas".
"Deben dar las pruebas, eso es lo que nosotros queremos", sentenció la gobernante al ser interrogada sobre los cuestionamientos del procurador, quien denunció el fin de semana en Viena, Austria, que afronta dificultades para seguir a los responsables de la corrupción gubernamental de "alto perfil".
Según Moscoso, ella no tiene diferencias ni problemas con el jefe del Ministerio Público y añadió que tan pronto éste llegue al país de Viena lo llamará para que le explique sus inquietudes. "Eso no es cierto y lamento las declaraciones del señor procurador, porque en todos los casos en que él ha pedido ayuda, el Gobierno le ha abierto los pasos para que investigue", recalcó.
A los señalamientos de la gobernante se unieron los del contralor Alvin Weeden, quien dijo que el Ministerio Público pretende investigar a las personas sin presentar pruebas sumarias, "y eso es peligroso".
"Para que puedas juzgar a alguien, necesitas una prueba sumaria y la pretensión del Ministerio Público es investigar a altos funcionarios sin pruebas sumarias", destacó. Explicó que si la Contraloría tiene evidencias de que hay situaciones indebidas, se investiga y se remite al Ministerio Público.
"No es cierto que en el país no se persigue el acto de corrupción, pero que el Ministerio Público pretenda investigar sin pruebas sumarias, eso es peligroso para la propia estabilidad y gobernabilidad, porque imagínese en qué situación queda el país", planteó Weeden.