La presidenta Mireya Moscoso atendió por espacio de 40 minutos a los legisladores rebeldes José Luis Fábrega y José Muñoz, sin embargo, éstos no revelaron si en dicha reunión se trataron aspectos relacionados a la elección de la próxima Junta Directiva de la Asamblea Legislativa.
Fábrega dijo que la reunión fue muy "cordial" y sirvió para intercambiar con Moscoso varios temas de interés nacional, así como el trabajo que realizan en sus respectivos circuitos.
Aseguró que no hay un malestar entre los dos legisladores y la presidenta, a quien le reiteraron su lealtad y admitió que se habló de la necesidad de revisar el Pacto de La Pintada, para comenzar de cero, lo que deja ver la posibilidad de que el presidente de la Asamblea Legislativa no provenga del Partido Solidaridad.
No obstante, Fábrega reiteró que se mantiene la candidatura de José Muñoz a la Presidencia de la Asamblea Legislativa y que él lo propondrá como candidato y a lo mejor gana con más de 60 votos.
El legislador, José Muñoz, no quiso comentar sobre el resultado de esta reunión y mientras caminaba hacia el elevador, Fábrega le dijo "entre usted, presidente".
Fábrega, Muñoz y Alcibiades Vásquez, fueron los tres legisladores arnulfistas que hicieron posible, un acuerdo entre el gobierno y el Partido Revolucionario Democrático en el tema del Fondo Fiduciario para el Desarrollo.
Por su parte, el presidente y legislador del Partido Demócrata Cristiano, Rubén Arosemena, dijo que hay varias opciones frente al 1 de septiembre y advirtió que el que más tiene que perder es el gobierno.
Aseguró que la Bancada Popular (BP) está jugando el papel de fiel de la balanza y fue al señalar que sin algunos legisladores intentan hacer mayoría fuera del pacto, "entonces nosotros nos encargaremos de hacer lo nuestro".