Jürgen Mossack, fundador de la firma de abogados Mossack Fonseca, se consideró como un preso político y comparó al gobierno de Juan Carlos Varela con la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela.
Detenido desde el pasado 9 de febrero, Mossack escribió una carta desde la prisión, en la que afirma que el Ministerio Público se ha convertido en "la nueva Santa Inquisición".
"Una simple noticia online bastó para que se decretara semejante exabrupto jurídico. Posterior a esta lamentable decisión del fiscal Bethancourt y de la procuradora (Kenia Porcell), se comenzó a establecer contacto con los fiscales de Brasil en busca de la evidencia que tan urgentemente era requerida para podernos mantener en detención. Es así como se inician los viajes de la señora procuradora Porcell y de los fiscales a Brasil, tratando de, en palabras textuales dichas en un medio local televisivo, probar sus teorías contra nosotros", escribió el abogado.