Jenny, considerada la gorila más vieja en cautiverio, murió en el Zoológico de Dallas (Texas, EE.UU.), informaron fuentes oficiales.
Un portavoz del zoológico señaló que las autoridades decidieron causar el deceso indoloro del primate, debido a que sufría un cáncer estomacal incurable.
"Durante las últimas semanas advertimos que se sentía muy mal. Fue una decisión que tuvo que ver con su calidad de vida", señaló el portavoz.