Cristina Egan, de 23 años, pasajera del Crucero Celebrity Mercury que se encontraba de tránsito por Panamá con más de 2 mil pasajeros, falleció este 13 de diciembre luego que el médico de la lujosa embarcación, Stanislao Taniflov, dictaminara la presencia de residuos de licor y anfetamina en la orina de la joven.
Egan viajaba junto a su novio, un tripulante del Crucero Celebrity Mercury, quien se percató que estaba acostada en el camarote y su pulso estaba muy bajo por lo que la trasladó a la clínica de la ciudad flotante.
Sin embargo, el médico detectó en los exámenes que le realizó a la joven norteamericana los residuos de licor y anfetamina, un conjunto de drogas que incluye el sulfato de anfetamina, la metilanfetamina y la dextroanfetamina, que trastornan las facultades intelectuales.
El cuerpo inerte de la dama norteamericana fue bajado en el muelle 9 de Cristóbal, a las 4:45 de la mañana de ayer viernes y levantado por la secretaria de la Personería Segunda, Neiza Nereida, además en el barco se encontraban funcionarios de la Policía Técnica Judicial, Departamento de Criminalística y de la Subdirección de Información e Investigación Policial.
El doctor panameño, Jorge Towsend, atenderá este caso y practicará la autopsia a la difunta, quien permanece en la morgue del Hospital Manuel Amador Guerrero en espera de sus familiares que viajarán hasta la provincia de Colón. Se informó que al novio de la occisa se le hicieron las pruebas para detectar si estaba drogado, pero no se le encontró sustancia alguna.
Las anfetaminas son estimulantes del sistema nervioso que en dosis terapéuticas, causan una elevación del ánimo, y como dosis tóxicas producen un estado ansioso, irritabilidad, alucinaciones y estados de pánico, la hemorragia cerebral puede constituir un hecho terminal.