El sargento segundo Federico Lewis, de la Policía Nacional de Colón, murió después de mantenerse por espacio de 15 días hospitalizado.
El uniformado había recibido un disparo en el estómago, luego que un sujeto pasó disparando por el sector de la calle 10 Amador Guerrero donde se encontraba disfrutando de su día libre.
Se informó que la unidad de la policía había salido a comer cuando de pronto se formó una balacera y resultó herido accidental.
Lewis se convirtió en otra víctima más de la violencia que se vivió en Colón el año 2009, aumentando las estadísticas a 134 muertos.
Lewis se encontraba en un centro hospitalario en Panamá y la noticia de su muerte se recibió en la tarde del martes.