Las sospechas de que la provincia de Darién es la principal ruta para el tráfico de indocumentados, cobran fuerza hoy con las declaraciones de una importante fuente gubernamental, quien pidió reserva de su identidad. Según la fuente, las redes de Colombia se están dedicando al tráfico de indocumentados procedentes de diferentes países, los que son introducidos a Panamá. La mayoría tiene como destino Estados Unidos. Indicó que la red se conecta con los interesados para confeccionarles pasaportes falsos, además, los ponen en manos de falsos guías y supuestos contactos en Panamá que serían los encargados de conseguirles trabajo o enviarlos al país norteño.
No obstante, la red tiene su sede en Colombia, agregó, pero los guías están en las selvas panameñas. Se introducen por Acandí -Colombia-, donde se encuentra un primer grupo que les indica las trochas que están señalizadas con trapos. Luego son abandonados en el medio de selva, exigiéndoseles generalmente la mitad del dinero que traen. Más adelante, otro grupo de cazadores aparece de pronto por las trochas y se ofrece a guiarlos, previo pago de dinero. En esta etapa los conducen por el área conocida como Barranquillita, en Panamá, ruta que incluye el río Tupiza. "Pero la mala suerte de los indocumentados no empieza en Colombia o el país que abandonan con el interés de buscar una mejor vida, sino en la selva", relató.
Un inspector, quien también prefirió el anonimato, sostuvo que allí son asaltados por los guerrilleros, quienes los esperan para quitarles las provisiones, las prendas y hasta violarlos... Señaló que en "las trochas se encuentran grupos de hasta 20 personas, de todas las nacionalidades; heridos, muertos y gallinazos peleándose las víctimas que se han resistido a los actos violentos". Algunos indocumentados que viajan por Acandí, son detenidos, en ocasiones, por la Policía panameña en Tupiza y luego los trasladan a Migración de Metetí, donde se les registra en el Departamento de Afiliación y Naturalización.
Posteriormente, son llevados al cuartel de La Palma, desde donde se les traslada a Panamá, vía terrestre, y es entonces cuando se descubre la falsificación de los pasaportes y demás documentos. En los últimos tres meses, la oficina de Metetí ha registrado a 82 indocumentados, de diversas partes del mundo, especialmente de Camerún y Suramérica.
La provincia de Darién no cuenta con consulado, sólo existe el de Puerto Obaldía en San Blas, que asegura la fuente, es administrado por colombianos. En este sector se dispone únicamente de ocho funcionarios: el director regional, seis inspectores y una secretaria - inspectora. Unidades de la policía de frontera señalaron que el número de indocumentados que llega a Panamá duplica a los que son detenidos, ya que los "guías saben dónde nos ubicamos y han modificado la ruta, dirigiéndola hacia la serranía de San Blas, rumbo a Agua Fría, Golfo de San Miguel, Costas de Azuero y Chiriquí".
TESTIMONIO
"Nadie me obligó, yo sólo creí en las personas que se dedican al negocio ilícito del trasiego de extranjeros de diferentes partes del mundo", relató "Raúl", seudónimo por el que optó este joven uruguayo para evitar ser identificado por las redes. A su juicio, el 95% de los indocumentados que se involucran en esta violación a las leyes migratorias, lo hacen para evadir los elevados costos de un viaje aéreo.
En ese sentido, estas redes ofrecen oportunidades no sólo de tránsito ilegal hacia el centro de Panamá, sino que además prometen la incursión al mundo laboral panameño y norteamericano, pero sale "más cara la mecha que el candil", indica la fuente. Según él, los momentos más difíciles los vivió entre Colombia y el primer retén de Panamá, donde fueron detenidos 16 indocumentados. "Toda la travesía por Colombia fue difícil, pero se hace más traumática en las últimas selvas y camino a Acandí hasta Barranquillita", recordó.
Allí fueron asaltados dos veces. "Primero un falso guía nos pidió dinero por indicarnos el sendero, pero luego nos abandonó en la selva de Panamá". El uruguayo señaló que poco después fue la guerrilla; un grupo de más de 60 insurgentes. "Pero éstos no perdonaron. A mis compañeros les quitaron todo, hasta las provisiones". Añadió que logró llegar con B/.410, suma que fue custodiada por Migración y registrada por la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP) de Metetí.
Raúl prosiguió su relato en tono de desesperanza: "nada de lo que nos dicen estos cazadores, como les llaman algunos, es verdad; pero sí son ciertas las desventuras sufridas: los saqueos, estafas, violaciones y hasta la muerte, para los que se resisten". En tono acongojado, mencionó que "el que se mete a este túnel del tráfico de indocumentados se expone a los vejámenes que les estoy contando...". Hizo una pausa y continuó: "yo nunca más abandonaría mi país en estas condiciones, porque estoy vivo de milagro".
Subrayó que al ser detenido en el río Tupiza, primer retén policial panameño, específicamente en la comunidad de Barranquillita, disminuyeron los riesgos de perder la vida. "La policía panameña nos dio el primer respiro. Algunos estaban completamente lacerados", pero curiosamente fue la primera noche que durmieron placenteramente.
Al día siguiente fueron trasladados a Metetí en dos helicópteros. Al llegar, Migración y la DIIP iniciaron los registros de los nombres, documentos, dinero y las pertenencias que traían. Fueron llevados luego a La Palma. En este punto del proceso, los que no tenían otro delito que ser indocumentados, debieron volver a su país de origen. "Pero se nos ficha en Panamá, Colombia y el país de origen; ese es mi status", asegura.
Afirma que, a pesar de todo, el gobierno panameño los ha tratado bien y les permiten comprar algunas cosas y conversar con las personas. "Muchos policías colombianos saben lo que pasa en la frontera, pero se hacen de la vista gorda", expresó poco antes de su partida de Panamá.
DE LA ESPERANZA AL SUICIDIO
El colombiano Carlos Marín estuvo a punto de morir ahorcado, en medio de la depresión causada al ser retenido como indocumentado. Marín decidió dejar este mundo atándose al cuello los tirantes de un maletín que mantenía en la celda y colgándose en los barrotes de hierro que este lugar tiene debajo del zinc que, paradójicamente, es para evitar fugas, pero esta vez permitiría una... para siempre.
Una fuente confirmó que Marín estuvo a punto de fallecer, pero fue encontrado por los custodios, quienes lograron bajarlo a tiempo y con ello devolverle la respiración. Según el doctor Miguel Correa, quien lo atendió, Marín fue hallado luego de haber defecado y su cuerpo estaba flácido.
Confirmó que fue atendido en medio de un estado depresivo severo. Y es que Marín, además de lo deprimente que resultó su intento fallido de una vida mejor, perdió a su madre hace poco, a su padre lo mataron y a raíz de ello decidió huir de su país. El galeno informó que cuando al colombiano se le detuvo y se le trasladó en helicóptero a Metetí, intentó lanzarse desde el aparato, por lo que recomendó que Panamá lo acoja en calidad de refugiado. No fue posible obtener declaraciones del DIIP en este caso.
SITUACION ACTUAL
Fue en 1994, cuando se construyó la sede de Migración y Naturalización en Metetí, sin embargo, estas instalaciones sirvieron en principio como estación de la policía canina, luego se cerraron por dos años. Posteriormente, fue una piquera de una cooperativa interna de transporte y no fue hasta hace un año cuando nuevamente volvió a atender a los indocumentados y turistas que llegan a la región.
El director de Migración de Darién, Luciano García, precisó que hace falta personal, pero se tienen previstos nombramientos en Boca de Cupe, Piña, Cañazas y la Comarca, ya que el funcionario de Santa Fe es el que da apoyo en el límite de Panamá y Darién. Adelantó que se aprobó en licitación pública la contratación de unas modestas edificaciones, con celdas para custodiar indocumentados, a un costo de B/.100 mil, en el área de Metetí y La Palma.