Un niño muerto, varios desaparecidos, 45 casas destruidas y cuantiosas pérdidas materiales, fue el saldo de las inundaciones registradas ayer en la provincia de Bocas del Toro, como resultado de las fuertes lluvias registradas desde la noche del viernes en la comunidad de Quebrada Negrita y los alrededores del río Sixaola.
Las corrientes del río Uyama destrozaron dos casas en las que vivían 16 personas, registrándose además la pérdida de aproximadamente cien cabezas de ganado, 50 hectáreas de plátanos y varios sembradíos de arroz.
Se conoció que un morador de apellido Quintero Palacios, de 30 años, propietario de una de las viviendas, logró escapar de las aguas, al igual que un niño de unos 8 años, sin embargo, la esposa del ciudadano desapareció en la corriente y se presume que pueden existir cuatro niños que hayan tenido el mismo destino.
Carlos Araúz, residente en el sector de Dos Bocas, señaló que la crecida del río se dio a las 4:00 a.m., sorprendiendo a los moradores. Los moradores mantuvieron las labores de búsqueda, encontrándose entre basura y ramas de árboles que bajaban por el río, un niño aún con vida, el cual fue trasladado al Hospital de Changuinola por unidades de la Cruz Roja. Igualmente, unas 30 casas fueron afectadas por las aguas en las riberas del río Sixaola, al igual que otras cinco por el río Changuinola.
Las fuertes precipitaciones también produjeron deslizamientos de tierras en los kilómetros 8 y 39 de la carretera de Chiriquí Grande, lo que provocó que la vía quedara bloqueada por el lodo.