EN LOS cementerios de nuestro país, aunque usted no lo crea, hay mucha historia ,ya que hay grandes cantidades de personalidades, que a pesar de haber fallecido siguen dando de qué hablar.
En el cementerio de Amador, corregimiento de El Chorrillo reposan los restos de los 11 Bomberos que perecieron en la tragedia del Polvorín, ocurrida el 5 de mayo de 1914. Estos héroes murieron víctimas de un voraz incendio y hoy día son recordados por su gran valentía ante esta tragedia.
De igual forma se encuentran los de los soldados que ayudaron a que se concretara la independencia de Panamá de España. También reposan en este lugar los restos de Victoriano Lorenzo, quien luchó por la reivindicación de su pueblo, peleando en las filas del partido liberal, siendo su tumba una de las más visitadas por panameños y extranjeros. Otros de los grandes sepultados en este cementerio es el primer presidente de la República, Don Manuel E. Amador, esposo de Doña María Ossa de Amador, quien confeccionó nuestra bandera.
Junto a estas personalidades reposan los restos de su hijo, el Dr. Manuel Amador Guerrero, quien también participó en la gesta patriótica.
Siguiendo con las líneas de los presidentes allí reposan los restos de Don Belisario Porras, quien fue 5 veces Presidente de nuestro país.
Por otra parte, al seguir recorriendo nos encontramos con la tumba del ex presidente de la República José Remón Cantera, quien fue asesinado en plena gestión como mandatario del país el 2 de enero de 1955 en hipódromo Juan Franco.
Pero además de políticos, en el cementerio reposan los restos de deportistas como Alfonso Teófilo Brown, primer campeón de boxeo en nuestro país, el destacado Rommel Fernández, uno de las glorias del fútbol y quien jugara en el Equipo de Tenerife , Valencia y Albacete de España: Pedro "el roquero" Alcázar, famoso boxeador quien encontró la muerte en el ring. Estas personas que se encuentran en un descanso eterno, aún viven eternamente para quienes los admiraron por el legado que dejaron al país.
Muertos y famosos
Restos de personajes que han hecho historia reposan en cementerios municipales.