HOY, Día Internacional de la Mujer, una de las consecuencias más trágicas de la desigualdad entre los géneros es la violencia doméstica.
En Panamá, el año pasado se registraron cerca de 1, 800 casos de violencia doméstica, es decir cuatro denuncias por maltrato cada día, y más del 50% fue interpuesta por mujeres.
La realidad va más allá, según el informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), titulado "La mujer y la infancia, el doble dividendo de la igualdad de género", en América Latina. Entre un 10% y 36% de las féminas son víctimas de violencia.
Además cerca de 80 mil niños, niñas y jóvenes mueren todos los años en la región como resultado de la violencia en la familia, y aproximadamente 6 millones son sometidos a actos de agresión en sus hogares, en cualquier momento.
El documento explica que en América Latina y el Caribe una gran proporción de mujeres carece de autonomía económica. Por ejemplo, en diversas zonas urbanas de la región descubrieron que el 43% de las mayores de 15 años no tenían recursos económicos propios, en comparación con el 22% de los hombres, del mismo grupo de edad.
En los últimos años hubo un aumento en el número de niños y niñas que pasan tiempo lejos de sus padres biológicos, o que no viven con ellos, debido a factores como la fragilidad de las relaciones, el divorcio y la emigración.
En la región, la tasa de divorcios entre las mujeres de 40 a 49 años que han estado casadas por lo menos una vez, oscila entre el 25% y cerca del 50%, lo que representa que casi se han duplicado.
No obstante, la participación de las mujeres en el gobierno y en el parlamento es muy baja, aunque ha aumentado del 12% al 19% en los últimos años.
Fernando Carrera, representante de UNICEF en Panamá, se mostró preocupado por los altos índices de discriminación que existe en los hogares, empleos y política contra las féminas.
"Todavía estamos a la mitad del camino, ya que las mujeres siguen siendo discriminadas en estos tres puntos y tenemos que avanzar aceleradamente", dijo.
Carrera manifestó que la situación negativa de los infantes se debe asociar fundamentalmente con el hecho de que la mujer no tiene igualdad de condiciones que los varones.
La ex diputada Teresita de Arias informó que ciertamente los problemas en otras latitudes están presente entre los panameños.
Argumentó que en Panamá se mantiene la violencia contra las mujeres y la discriminación en el salario y con el empleo, con el agravante que pueden seguir empeorando.
"Mucho de lo que hemos conquistado como mujeres, lo hemos visto en peligro con las reformas al Código Penal", añadió.
Explicó que en las reformas hay algunos artículos relacionados con violencia intrafamiliar, donde se les imposibilita a las mujeres obtener protección legal y que se les haga justicia en los casos de violencia.
Calificó como "lamentable" tener que pelear nuevamente por algo que ya creían estaba más que aceptado por todas las personas civilizadas e inteligentes del país.
Una investigación realizada por la Defensoría del Pueblo de Panamá, con la finalidad de publicar un informe regional coordinado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos sobre femicidios, arrojó que durante los últimos ocho años fueron asesinadas 213 mujeres, usualmente es una relación de pareja.
La defensora del pueblo, Mónica Pérez, expresó que su institución ha fortalecido su función de orientar jurídicamente a la mujer, ya que la violencia doméstica no solamente afecta a la mujer, sino también a los niños que hay en el hogar.
Una de cada tres mujeres es víctima de violencia doméstica, según la Organización Mundial de la Salud.
La pobreza tiene graves consecuencias en el goce y ejercicio pleno de los derechos de las mujeres en América.
Algunos expertos dicen que la salud de una sociedad se mide por cómo se trata a sus mujeres.