A pesar de que el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, manifestó que sus diferencias con el exdirector de la Policía Nacional (PN) Gustavo Pérez eran institucionales, el contenido de su declaración jurada rendida a través de un cuestionario dice todo lo contrario y además afirma una amenaza real por parte del ente policial.
Mulino, en sus respuestas a las preguntas efectuadas por el Ministerio Público dentro de las investigaciones que se abrieron tras una denuncia por abuso de autoridad contra Pérez, indicó que la acción tomada por el exdirector de la Policía Nacional “era una falta de respeto grave, además de una velada amenaza a la autoridad de mi cargo”.
Mientras, en una carta fechada 13 de marzo de 2012 dirigida al ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, relató el encuentro que sostuvo con la exdirectora de Responsabilidad Profesional Kauris Amador (quien renunció el pasado viernes), y el comisionado Eduardo Serracín, el 6 marzo a las 3:30 de la tarde.
En el documento, Mulino contó que ambos funcionarios solicitaron ser recibidos por él, petición a la cual accedió.
En este encuentro, detalló Mulino, la licenciada Amador, en representación de director de la Policía Nacional, indicó que el anteproyecto de ley que crea el sistema de administración de justicia disciplinaria que había sido aprobado en Consejo de Gabinete en días pasados, y que estaba próximo a ser presentado en la Asamblea de Diputados fuera retirado, argumentando que no se contaba con el consenso de la Policía: “La Policía Nacional es una raza y, de no retirarse el anteproyecto de ley, la Policía Nacional podría cerrar filas y hacer un alzamiento”, detalló.
El jefe de la cartera de Seguridad añadió que en ese momento le pidió a la licenciada Amador y la llamó al orden. “Le pedí a ella y al comisionado Serracín que no se atrevieran a repetir eso y que ni se les ocurriera en nombre de la Policía Nacional amenazarme en algo así”.
Investigación.
Lo cierto es que la amenaza emitida por funcionarios de la PN contra Mulino fue real y se encuentra plasmada en dos documentos, el primero entregado al procurador de la Nación, José Ayú Prado; y la misiva dirigida al ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu.
Sin embargo, una de las dos denuncias que se presentaron por esta presunta insubordinación de funcionarios de la Policía Nacional fue enviada a la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia para su archivo por falta de evidencia.
La segunda fue presentada ayer por miembros del Comité Legal del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
El abogado Víctor Manuel Bustamante explicó en la denuncia que al Pérez expresar públicamente su rechazo al anteproyecto de ley para crear un sistema disciplinario, violó el Artículo 311 de la Constitución.
Cronología de los hechos.
El funcionario presentó una renuncia irrevocable el pasado 9 de marzo, seis días después de este encuentro y horas después de que el entonces director de la Policía Gustavo Pérez dijera públicamente que el anteproyecto de ley que creaba el sistema de administración de justicia disciplinaria para todos los estamentos de seguridad había sido derogado. “Ya hablamos con el ministro y él está claro, sabe que ese proyecto no va”. Pérez adicionó a los medios de comunicación: “Nosotros actuamos con nuestra DRP, como debe ser. Policía juzga a policía”.
Estas diferencias provocaron que el exdirector de la Policía Nacional Gustavo Pérez fuera trasladado al Consejo de Seguridad del Estado, mientras que Julio Moltó, quien estaba al frente de este ente, fuera colocado al frente de la PN.