"Dijo una de ellas por ahí, no hace mucho, que lo único bueno que yo había hecho había sido renunciar", indicó el ministro.
Posteriormente, Mulino imploró "a Dios y a Santa Librada", hacerle una misa "para que descancen en paz" a "todos esos muertos políticos que jamás alcanzarán el poder en nuestro país".
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