Luego de una petición que hizo el presidente Ricardo Martinelli al ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, este asumirá funciones que no le corresponden, y agilizará el proceso de colocar los bloqueadores de celulares en los centros penitenciarios La Joya y La Joyita.
Aunque esta labor es competencia del Ministerio de Gobierno, dijo que es un tema de seguridad, y cumplirá con la solicitud del presidente.
Agregó que con esta medida se quiere eliminar el celular como una herramienta para el delito.
Este proyecto lo inició el Ministerio de Gobierno en las cárceles de Las Tablas, La Chorrera y el Centro Femenino de Rehabilitación, lo cual tuvo un costo de un millón y medio de dólares, aproximadamente.
El pasado mes de diciembre, la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, anunció que se implementaría la segunda fase de este proyecto en los centros penitenciarios de La Joya y La Joyita.
Se trató de conseguir la reacción de la ministra Méndez, pero no atendió las llamadas a su celular.
En cuanto a la presencia de unidades de la Policía Nacional en los centros penitenciarios, Mulino aseguró que en un mes saldrán de las cárceles.
Agregó que con este mecanismo se busca que el equipo de custodios civiles del Sistema Penitenciario funcionen mejor y tengan la capacidad de atender la demanda de los centros penitenciarios, especialmente los más grandes.
Además señaló que los custodios deben controlar la tentación de corrupción.
Aclaró que si por alguna razón hay que extender la fecha para la salida de los policías de los centros penitenciarios, lo hará.
Esta decisión de sacar a los policías de las cárceles se adoptó en enero pasado cuando se registraron los hechos en el Centro de Cumplimiento de Tocumen, y en los que se involucran a miembros de la Policía Nacional en un incendio dentro de las celdas, que provocó la muerte de cinco jóvenes.
Las declaraciones de Mulino se dieron durante una actividad del Programa de Seguridad Integral (Prosi) con jóvenes y autoridades del distrito de San Miguelito.