Más de B/.37,000 en multas impuso este fin de semana la Alcaldía de Panamá a propietarios de lotes baldíos y caserones abandonados en el corregimiento de Santa Ana.
Las sanciones se dieron durante un operativo de limpieza y fumigación que se realizó conjuntamente con el Ministerio de Salud (MINSA), para erradicar el mortal mosquito Aedes Aegypti.
Las acciones de aseo se intensificaron luego que más de 250 funcionarios municipales efectuaron trabajos de lavado de calle y pintura de maceteros en La Peatonal de la avenida Central, fumigación, recolección de desechos voluminosos, corte de grama y herbazales, entre otros.
Durante esta jornada, también se recogieron más de 58 toneladas de basura, se captaron indigentes y se realizó un trabajo de concienciación y educación casa por casa.
A eso de las 5: 30 p.m. zarpó la embarcación del muelle de Taboga; ahora rumbo a la ciudad de Panamá. Pero, lo que nunca imaginé es que a nuestro regreso la odisea se volviera a repetir.
La tarde oscurecía rápido, y a pocos metros de la isla quedamos nuevamente varados. La desesperación y la incertidumbre se apoderaba de la tripulación, mientras que los encargados tardaban en reparar el desperfecto de la nave.
Caía la noche y todavía faltaban distancias por recorrer en una travesía que muchos calificaron de larga y preocupante.
La odisea todavía nos perseguía en la peor travesía de mi vida. A eso de las 7: 30 p.m., cuando no habíamos llegado al Puente de las América, la embarcación se descompuso una vez más, ahora frente al Causeway de Amador.
Debido a las pésimas condiciones del barco Isla Contadora, Panamá América, en busca de una explicación, conversó con uno de los encargados, quien se limitó a decir que no estaba autorizado para dar declaraciones, sólo pidieron disculpas por las fallas presentadas en la embarcación.
La embarcación Isla Contadora no contaba con luz, todo estaba a oscuras. Los pasajeros calificaron este viaje como una pesadilla ante los inconvenientes presentados.
Ante la zozobra de los pasajeros solo los calmaba el panorama, el cual reflejaba la belleza de la noche en el mar, ya que los barcos asemejaban grandes luciérnagas, mientras que a lo lejos se apreciaba la indefensa e iluminada ciudad.