Las bromas al 9-1-1 le saldrán caras a quienes insisten en inventar emergencias, porque dentro de un mes existirá un mecanismo para aplicar sanciones.
Según Marta Sandoya, directora ejecutiva del Sistema Único de Manejo de Emergencias (SUME 9-1-1), la ley estipula la magnitud de la sanción por estos casos; sin embargo, el Patronato del sistema aún no ha creado un mecanismo de cómo aplicarlas y se espera que en un mes esté listo.
El artículo 27 de la ley que creó el SUME 9-1-1, aprobada en el 2007, establece sanciones que van desde B/ 100 hasta B/ 1,000 por utilizar de "forma fraudulenta o ilegal" este servicio de emergencias.
Sandoya dijo que hay llamadas repetidas de números de teléfonos y cada uno permanece guardado en la base de datos del sistema, y que, en su debido momento, tendrán multas como se hace en otras naciones.
Se calcula que, por cada viaje que realice una ambulancia del SUME 9-1-1, el costo es de B/ 300 entre combustible, personal y equipo.
Desde la semana pasada, cuando se hizo la apertura al público de la línea de emergencia 9-1-1 hasta ayer, se registraron alrededor de 60 mil llamadas y de éstas sólo 200 fueron emergencias, afirmó Sandoya.