La violencia étnica en Kenia aumentó con un saldo de 15 muertos en las últimas horas y el conflicto se extendió a regiones que no habían resultados afectadas, incluyendo casos de violaciones de niñas en campamentos de refugiados.
Mientras que en Gaza, la Policía de Egipto luchaba por controlar la avalancha de palestinos que intentaba cruzar la frontera por el puesto de Rafah en Gaza.