Basura, mercancía en el suelo y agua empozada. Eso fue lo que encontraron ayer los 35 funcionarios del Municipio de Panamá que limpiaron el Mercado de Abastos, luego de que las autoridades de Salud dieran un ultimátum de 10 días para mejorar las condiciones de este lugar de expendio de alimentos.
Las compras que a diario realizan los usuarios de este mercado fueron incómodas. Ayer tenían que transitar en medio de las mangueras de presión, las escobas, camiones volquetes y cisternas.
El operativo, que arrancó en el área de ventas de plátanos, terminó con la fumigación para combatir los mosquitos que se multiplican en el sector, a causa de las aguas estancadas.
Algunos vendedores se quejaron porque se les impedía a los clientes llegar hasta sus módulos, debido a que fueron cerradas las áreas por donde se limpiaban los negocios.
El hacinamiento de los comerciantes es otro de los problemas que enfrenta este mercado agrícola, lo que obliga a los vendedores a depositar su mercancia en el suelo.