"Las donaciones son auditadas por la Contraloría General de la República, para lo que existe un procedimiento donde a través de recibos de ingresos las juntas comunales certifican la cantidad recibida", manifestó Lee al Panamá América.
La Ley 105 de 1973 señala que entre los ingresos de las juntas comunales están las partidas de obras comunitarias, los fondos que son de cada municipio y donaciones.
Sin embargo, Ricardo Martinelli, presidente del Partido Cambio Democrático, no coincide con Lee y lo reiteró.
Sencillamente, a su juicio, generalmente se piden donaciones por una licencia para la venta de licor y no por establecer un negocio.
Las palabras de Martinelli han motivado airadas reacciones.
El concejal de San Martín, Elías Vigil, aseguró que no se puede permitir que personas como el empresario Martinelli "generalicen públicamente diciendo que todos los representantes de corregimiento somos coimeros". Lo consideró una "falta de respeto".
El presidente del Consejo Provincial, Javier Ortega, fue más allá. Señaló que las donaciones en la actualidad son "insignificantes" y pueden fluctuar entre 25 hasta 200 dólares, dinero que entra a la cuenta de la junta que está registrada en el Banco Nacional y que posteriormente es revisada por la Contraloría.
El próximo martes la bancada del PRD del Consejo Municipal asistirá a una reunión con el contralor Dani Kuzniecky, para que ordene una revisión exhaustiva de todas las juntas comunales.
Le está prohibido por el Código Electoral a las autoridades y empleadores "la exacción, cobro o descuento de cuotas, o contribuciones para fines políticos a los servidores públicos y a los trabajadores, respectivamente".